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Cuando el trabajo duele: La historia de Roberto y el "trauma laboral"

Roberto solía ser el primero en llegar y el último en irse. Amaba los retos, o eso creía, hasta que un martes cualquiera, frente a la pantalla del monitor, se quedó paralizado. No era cansancio normal; era algo más profundo. Algo que podemos llamar trauma laboral, pero para Roberto, simplemente se sentía como si su batería interna se hubiera quemado para siempre.

Esta es la anatomía de su Burnout:

El cuerpo que ya no obedece (Síntomas Físicos)

Roberto empezó a notar que los fines de semana no eran suficientes. Se despertaba el lunes sintiéndose como si hubiera corrido un maratón. Luego vinieron los dolores de cabeza tensionales que no cedían con nada, y esa gastritis (sí, esa que te quema el estómago) que aparecía justo antes de cada reunión. Su cuerpo estaba gritando lo que su boca callaba: "Ya no puedo más".

La mente en blanco (Síntomas Mentales)

De pronto, las tareas más sencillas le tomaban horas. Roberto, que era un as de la estrategia, ahora no podía decidir ni qué desayunar. La niebla mental se instaló en su oficina. Empezó a olvidar juntas, a perder el hilo de las conversaciones y a sentir que su capacidad intelectual se había esfumado. El cinismo apareció: empezó a dudar de su propio talento y del valor de su trabajo.

El aislamiento del corazón (Síntomas Emocionales)

Lo más triste fue el cambio en su humor. Roberto, siempre amable, se volvió irritable. Cualquier comentario de un colega se sentía como un ataque personal. Llegaba a casa y no quería hablar con nadie; solo quería oscuridad y silencio. La apatía se convirtió en su sombra: ya nada le daba alegría, ni el bono de fin de mes ni los proyectos nuevos. Se sentía vacío, desconectado de su propósito.

¿Te suena familiar la historia de Roberto?

El burnout no es una falta de ganas, es una respuesta de tu sistema ante una demanda que superó tus recursos. Es, literalmente, una herida en tu relación con el trabajo.

En Stardust Growth Center, entendemos que recuperar el equilibrio no es cuestión de "tomarse unas vacaciones", sino de sanar el sistema emocional que se rompió en el camino.

Si hoy te sientes como Roberto, no esperes a que el motor se apague por completo. Reconocer que estás agotado es el primer paso para volver a brillar, únete a nuestro grupo terapéutico para sanar el trauma laboral. 

 

Únete. Este es un proceso de terapia grupal profesional para personas activas o no laboralmente, que viven estrés crónico, agotamiento emocional o señales de trauma laboral y desean recuperar claridad, estabilidad y bienestar.

Unete a nuestro grupo terapéutico • Una pausa necesaria